
De musicólogo a emprendedor social, pasando por docente y empresario. Esta es la trayectoria profesional de Luis Ignacio Cacho quién, tras ejercer en sectores muy distintos, decidió apostar por el ámbito educativo y entró a formar parte de la Fundación Promete.
Ante el actual sistema educativo, que no ayuda a que los estudiantes maximicen sus habilidades y subsanen sus deficiencias, sino que proporciona una educación monolítica igual para todos, Cacho explicó el sistema alternativo propuesto por la Fundación Promete. “Nosotros creemos en un modelo adaptativo vocacional, es decir, en un sistema que escuche al alumno y que mida su inteligencia en base a un modelo de competencias múltiples, y no en base al coeficiente intelectual”.
Con el proyecto “La Rioja Promete”, la Fundación potenció el desarrollo de las capacidades materiales y verbales de los estudiantes y diseñó itinerarios personalizables que se adaptaran a cada uno de ellos. ¿El resultado? Todos los alumnos mejoraron su rendimiento en un 18% y repetirían la experiencia.

© Benjamín Tous





