
“Celebrate the fact that you want to go far! And while you’re at it, celebrate it in others, especially other women.” - Judy Elder
“Mujeres 3.0: la revolución se acelera”
Lost in translation… ¡y encontrando mi camino!
Gobiernos y empresas en todo el mundo se preguntan por qué a pesar de los esfuerzos evidentes, persiste un porcentaje tan bajo de mujeres en el estamento directivo, ya sea en el sector público como en el corporativo.
¿Es sólo una cuestión de tiempo? Está relacionado con diferencias en las aptitudes de hombres y mujeres? Es cuestión de que ellos parten con 2000 años de ventaja? O será que las mujeres profesionales no estamos interesadas realmente en liderar?
Este es un tema de debate emergente y apasionante, y sobre el que nadie parece tener aún todas las respuestas.
Y mientras tanto, hay una revolución en marcha liderada por las mujeres en muchas partes del mundo –y secundada por muchos hombres, afortunadamente. Mujeres que reclaman más presencia en los ámbitos de poder pero también más libertad como seres humanos con derecho a una vida plena y, en lo posible, feliz.
Será una revolución muy lenta, pero casi seguro sin vuelta atrás. Y sobretodo: será una tormenta de cambio que deberemos capear entre todos. Hombres y mujeres. Desde la esfera más privada del hogar hasta las salas de juntas de los consejos directivos. Y por supuesto también en los parlamentos y en los presupuestos gubernamentales.
Y yo estoy exactamente en el ojo del huracán. Lo vivo en primerísima persona cada día de mi vida personal y profesional.
2009 es para mí el año de transición entre dos versiones de mi misma. Abandonando poco a poco la versión 2.9, se espera el lanzamiento de la 3.0 para las próximas navidades. Por supuesto, la actualización a la 3.0 es absolutamente imprescindible, pues incorpora nuevas funcionalidades sin las cuales no podría seguramente ejercer un liderazgo digno de mi misma ni de una organización como exigen los tiempos.
Reinventándome como mujer. Y reinventándome como mujer profesional y directiva.
Metida de lleno en una revolución que tiene, ¡como mínimo!, 2 dimensiones: lo que consiga yo como mujer con deseos de tener una carrera y una vida satisfactorias MULTIPLICADO por lo que consigan las leyes públicas y las organizaciones innovadoras que sin duda me van a acompañar en mi deseo.





