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Jose Antonio Garrido
ex-directivo IBERDROLA
Jose Antonio Garrido compartió en Renacer su experiencia y sabiduría acumulada a lo largo de 41 años de vida laboral “que no es lo mismo que un año de experiencia repetido 41 veces”, y reivindicó una letra mayúscula para la letra i de innovación: no I+D+i sino I+D+I. Este ingeniero de Bilbao considera que su vida laboral ha sido una hibridación, tal y como se define en el libro “La Alquimia de la Innovación” escrito por Alfons Cornella (Infonomia) y Antonio Florese (Node): generar algo a partir de la mezcla de unos componentes contrayentes en una especia de maridaje fértil. “La complejidad es la variable clave de nuestra sociedad del conocimiento en la que tomamos día a día decisiones multivariables, con ecuaciones de condición”
Garrido se niega a considerarse un jubilado y reivindica el valor de la experiencia para aplicarlo a otros proyectos e iniciativas que son acicate para su creatividad. Actualmente, trabaja en la sociedad civil como Presidente de la Asociación para la revitalización
del Bilbao Metropolitano. Y lidera personalmente un programa para jóvenes de 30 a 40 años seleccionados por él mismo y titulado provocativamente Para Directivos-Empresarios que quieran serlo.
En este programa, José Antonio Garrido habla de empresa a partir de dos triángulos cuyos vértices son misión, visión y valores, por un lado; y principios culturales, estrategias generales y objetivos, por el otro. “Sin embargo, cuando el primer triángulo, y casi el segundo, son competencia de los consejos de Administración, choca frontalmente con un auténtico proyecto de empresa a causa del cortoplacismo de los liderazgos mediáticos de los negocios”. Además, a lo largo del curso se remarcan cinco aspectos fundamentales de cara al futuro de los negocios:
1. El proyecto de empresa debe ser aplicable al proyecto de vida, al proyecto personal.
2. Es preciso distinguir el poder de la dirección. Esta confusión de términos se refleja actualmente en un claro problema de cambio generacional en las Pymes familiares.
3. Se impone un cambio en el concepto de propiedad de las empresas. ¿De quién son? ¿De los accionistas? Garrido apunta que quien mejor defiende la propiedad de una empresa es un equipo profesional que ejecute un proyecto compartido con los accionistas y que concite la ilusión. Hay que apostar por el binomio responsabilidad-riesgo.
4. El liderazgo debe ser compartido.
5. A título personal y parafraseando a José Luis Sanpedro y su libro Escribir es vivir, Garrido confesó ante la audiencia que “dudar es vivir. El leitmotiv de mi vida es dudar porque la duda me permite pensar”.
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