Jordi Oliveras
Fundador de Oliveras Coll & Associates
La externalización de la gestión permite a las pymes disponer de directivos cualificados a un coste asumible, mientras que para las grandes compañías es una fórmula idónea para afrontar proyectos periféricos respecto de su actividad principal o poner en marcha nuevas iniciativas. Pero, para que este modelo innovador sea aceptado por el mercado sin más reticencias, debe extenderse antes como un concepto cultural comprendido por sus directivos y “superar la inercia de las estructuras corporativas establecidas”.
Así explicó Jordi Oliveras, fundador de Oliveras Coll & Associates, la actividad de la agencia que dirige y cuya misión es la de proporcionar directivos “al momento” a empresas que necesitan puntualmente gestores altamente cualificados a tiempo parcial o para proyectos concretos que no forman parte de su núcleo estratégico, evitando así, sobrecargar las estructuras de las mismas y optimizar plazos, costes y beneficios.
Para analizar la génesis de su empresa, Oliveras se remontó a varios episodios de su trayectoria profesional que le hicieron comprender las ventajas de ofrecer “directivos en tiempo real” para determinadas coyunturas. Como cuando trabajaba en la Cámara de Comercio de Barcelona, en los años 93-94, en la planificación de la Fira y la intermitencia de las inversiones públicas puso de manifiesto “que se necesitaban gestores de calidad pero, para sólo para determinados periodos de tiempo”.
Más adelante, durante los años 95-96, en la Argentina de Menem, pudo observar un fenómeno que confirmó sus reflexiones, encarnado en la figura de los operadores que contrataban las grandes compañías públicas para solventar sus necesidades puntuales de gestión. Éstos facturaban unos honorarios exorbitados, porque cobraban en función de diversos conceptos que se solapaban entre ellos, como el management fee o el success fee.
Cuando en 1998 se incorporó a la gestión de la Fira, se encontró con que los problemas de financiación continuaban, por lo que se decidió a fundar su empresa para que hiciera de CEO a tiempo parcial, lo que suscitó una serie de “problemas legales y políticos e incluso amenazas de publicarlo en la prensa”.
“Nadie se escandaliza si un bufete de abogados dirige el consejo de administración de una empresa, pero por lo visto, muchos todavía no pueden entender que un equipo de economista puede ser el CEO a tiempo parcial”, comentó Oliveras. Sin embargo, “la externalización de la gestión permite acomodarse a la inversión e incrementar la eficacia en contra de utilizar más tiempo”.
Ocho años después, la fórmula de Oliveras Coll & Associates ha sido avalada por el éxito, con más de 200 clientes y una facturación de un millón de euros el pasado ejercicio. Una filosofía basada en administrar y ejecutar todo tipo de negocios que no forman parte del núcleo estratégico de sus clientes, los cuales comprueban cómo la subcontratación de la gestión a una empresa externa puede reducir los gastos e incrementar los beneficios.
“La realidad del mercado revela que algunas empresas necesitan los servicios de alto directivo, pero les bastaría con 8 o 10 días al mes y, debido a sus altos sueldos, no se lo pueden permitir. En cambio, sí podrían asumirlo pagándole sólo por esos días trabajados”, aseveró.
A modo de resumen, para que funcione el modelo de Oliveras Coll &Associates hacen falta tres requisitos:
1) Trabajo en red: “Nos vamos asociando en función del proyecto a realizar; con un colegio de arquitectos, fiscalistas...”
2) Vivero: “Tenemos un equipo de jóvenes directivos, menores de 30 años, con los que nos reunimos cada 15 días para proponerles problemas y analizar soluciones, contrastando su ilusión e iniciativa con nuestro know-how”.
3) Liderazgo senior: “Todo esto no tiene credibilidad para el cliente, si detrás no hay un alguien que ofrece un currículum y proyectos realizados que demuestran que lo viene haciendo desde hace mucho tiempo”.
Pero, lo más importante, sobre todo, es “que el cliente lo entienda”, afirmó. “Que la externalización de la gestión se extienda como concepto cultural plenamente asumido a todos los niveles”. Y remarcó, “el gran enemigo son las estructuras corporativas establecidas”. Es decir, aquellos cargos directivos que puedan ver en peligro sus sillones.
“Para quien tiene ideas, la gestión no es prioritaria, se aferran a la gestión los que no tienen ninguna”, sentenció.
Para ampliar la información, disipar dudas y superar las reticencias en este sentido, Jordi Oliveras finalizó su intervención recomendando la lectura en el website de su empresa del apartado: “Como perderse una oportunidad: Manual de Alta Dirección, No Homologado por ninguna escuela de negocios”. |