DESCARGA:

Pep Torres
Inventor y fundador de Stereonoise

Alfons Cornella definió a Pep Torres como un trabajador Gold Collar, un profesional que sabe utilizar tanto su cerebro como sus manos para llevar adelante una idea singular. “Creo sinceramente que no hay nada imposible y que la imaginación puede suplir con creces todas las limitaciones que se pongan por delante”, se presenta a sí mismo Pep Torres.

Desde Stereonoise, Pep Torres genera ruido mediático para sus clientes y ha conseguido ser portada en el Wall Street Journal, o que el Washington Post califique uno de sus inventos como el mejor de 2005. “Yo hago inventos que además explican una historia”. Steronoise tiene dos líneas de negocio: inventos por encargo o utilizar la invención como gancho Para los medios de comunicación sin gastar mucho dinero.”

A la hora de escoger el título de su ponencia, Pep Torres pensó varios titulares posibles:

- No hay nada imposible
- ¿Qué es una buena idea?
- ¿Quién tiene el criterio para decidir qué es una buena idea? “si la verdad es un punto de vista...”
- ¿Cuál es la frontera entre la perseverancia y la obsesión?
- Piensa en pequeño y actúa en grande, “el lema de mi empresa”.
- ¿Por qué los autónomos no nos ponemos nunca enfermos?

Sin embargo, acabó siendo Historia de una lavadora.

1.-El encargo
Pep Torres recibió el encargo del dueño de Servei Estació1 , de pensar en algo para atraer gente a su establecimiento el día del padre y que, además, viniera la televisión. A partir de este detallado briefing y con un presupuesto mínimo, Pep Torres logró la portada del Wall Street Journal y salir en 750 medios de 59 países. ¿Cómo?

2.- El invento y su historia
Pep Torres siempre empieza los laberintos por el final. La lógica es, si quiero llegar aquí, qué tengo que hacer para conseguirlo. “Me puse a pensar qué podría ver en un medio de comunicación que me hiciera desplazarme a un sitio en concreto, a Servei Estació, y surgió la primera idea: inventan lavadora para hombre”.

Tras darle varias vueltas a la idea, el titular final acabó siendo: Una revolucionaria lavadora obliga al hombre a poner una de cada dos coladas. “Evidentemente este titular tiene una primera malvadez: introduce un concepto de moda como la paridad. Y una segunda malvadez: fue que se envió el 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora”.

La lavadora debía tener un sensor biométrico que reconociera las huellas digitales para ponerse en marcha y un software que evitara poner dos veces seguidas la lavadora a la misma persona. “¿Presupuesto?: contacté con empresas a las que ofrecí repercusión mediática en la televisión a cambio de su trabajo”. Tan solo pasaron 10 días entre el encargo y el invento operativo.

La conclusión
Respondiendo los posibles títulos de la ponencia expuestos al principio, Pep Torres concluyó:

- ¿Qué es una buena idea? Per se, ninguna idea es buena, sólo aquella que cumple sus objetivos. La gente vino a ver la lavadora y, evidentemente, salió comprando otros posibles regalos para el Día del Padre.
- ¿Quién tiene el criterio para decidir qué es una buena idea? Los medios de comunicación.
- ¿Cuál es la frontera entre la perseverancia y la obsesión? Intentar producir esta lavadora en serie, no tenía sentido. Su objetivo era el ruido mediático.
- Piensa en pequeño y actúa en grande. El coste de esta acción fue nulo.

“La lavadora no deja de ser una lavadora normal con un interruptor, inteligente, pero interruptor. Lo importante es el concepto creativo, la historia de la paridad que está asociada al invento”.

1 Una de las ferreterías de más solera y grandes de Barcelona