Roderic Guigó
Investigador en Biomedicina. Centro de Innovación Genómica de Barcelona
Hace cinco años se obtuvo la secuencia del genoma humano, uno de los grandes hitos de la ciencia moderna, aunque aún estamos lejos de obtener la secuencia individual de cada ser humano. Roderic Guigó es doctor en Biología, trabaja en bioinformática en el Centro de Innovación Genómica de Barcelona e investiga, precisamente, de qué manera la información está contenida en el genoma humano para lograr descifrarlo.
Ciencia y sociedad
Una dificultad añadida a la investigación científica es su comunicación a la sociedad en general. En opinión del investigador, la ciencia es cada vez más especializada y exige un mayor nivel técnico para su comprensión, pero “tenemos mucho campo para mejorar la educación en temas científicos ya que al afectarnos radicalmente como seres vivos, resulta muy atractivo si se enseña adecuadamente. A pesar de que los medios de comunicación casi se limitan a informar sobre cuestiones anecdóticas o grandes eventos científicos”.
Roderic Guigó se sorprendió de la falta de interés que suscitan los temas científicos, a pesar de que los descubrimientos en biomedicina afectan directamente a las probabilidades de vida de las personas. “Para los estudiantes, la ciencia es un obstáculo que deben superar en sus vidas, mientras que cuando tenemos entre 3 y 5 años somos muy curiosos sobre la vida animal etc. El problema es que al llegar a la escuela deja de ser cool saber y aprender”, afirmó.
Proyecto Encode
El genoma es el software del hombre, apuntó Alfons Cornella, y el conjunto de instrucciones que determinan nuestras características biológicas, apuntó Roderic Guigó: “conocemos la secuencia del genoma, pero el gran reto de la biología del siglo XXI es entender cómo están codificadas sus instrucciones. Nosotros investigamos los primeros pasos en su computación”.
El equipo de investigación del Dr. Guigó participa en el proyecto Encode, un proyecto financiado por Estados Unidos que tiene como objetivo identificar todos los elementos con funcionalidad en el DNA, saber dónde están las instrucciones y cómo se articulan. “Sabemos cuál es el alfabeto del genoma, ahora investigamos cual es su sintaxis y finalmente vendrá la semántica”, ejemplifica Roderic Guigó.
En el proyecto trabajan equipos de investigación de todas partes del mundo, algo que ha obligado a modificar los hábitos de trabajo tradicionales dada la fuerte interacción necesaria entre los diferentes investigadores a pesar de los miles de kilómetros de distancia y de los diferentes usos horarios. “Nosotros trabajamos intensamente con grupos de Ginebra, de Cambridge y de California, e Internet es nuestra sala de reunión habitual. En cualquier caso, seguimos haciendo conferencias telefónicas casi semanalmente y varias reuniones presenciales a lo largo del año, además de planificar estancias de trabajo para investigadores de otros grupos”.
La mejora de los instrumentos de computación es otro de los temas claves apuntados por Roderic Guigó en la aceleración de la investigación ya que han abierto posibilidades impensables hace 5 años ya que han elevado exponencialmente la producción de datos en biología. “No podemos prever lo que ocurrirá dentro de 50 años, pero en 15 años podremos tener la secuencia del genoma de cada persona y entonces podremos hacer una correlación entre los cambios del genoma y nuestros cambios perceptibles y averiguar por fin por qué ocurren”.
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